Cachorros disponibles.
Entra y mira nuestros nuevos cachorritos, en la sección de camadas disponibles.
Reserva tu Pastor Alemán...
Llama ahora y reserva tu Pastor Alemán.
Criador oficial Royal Canin
Nos enorgullecemos de haber sido seleccionados como criador oficial de la raza en la Comunidad Valenciana.
pastorfn

En mi opinión existen tres conceptos fundamentales que todo entrenador aficionado o profesional debe detener siempre en mente al entrenar a un perro, check con el fin defacilitarle las cosas al perro, there y a él mismo.

MOTIVACION: Puedeser positiva (premio) o negativa (castigo), medications y debe ser aplicadainmediatamente después de la acción llevada a cabo por el perro y segúnsea el caso.

TIMING:Es el tiempo que transcurre entre la acción que realizo el perro, y laaplicación de la motivación positiva o negativa, según amerite; perosiempre debe aplicarse inmediatamente (un segundo o fracciones desegundo) ya que el perro no tiene la capacidad para relacionar unevento con otro a través del tiempo, especialmente cuando estaaprendiendo un ejercicio nuevo.

CONSISTENCIA:Esto Quiere decir que, cada vez que el perro ejecute correctamente laacción deseada debe recibir su premio, y cada vez que lleve acabo unaacción no deseada debe ser castigado. No se vale que a veces sí y aveces no, porque podemos terminar con un perro confundido que no sabeque hacer.

Pongamos como ejemplo los “quietos fuerade vista” dejamos al perro quieto, nos ocultamos y el perro lo rompe.Para cuando nos damos cuenta y regresamos para corregir ya perdimostiempo, por lo que el perro no relaciona el castigo por haber roto elquieto, sino con nuestra llegada, o sea, cuando el amo regresa mecastiga.

Cuidado aquí con la primera ley deaprendizaje, el condicionamiento clásico. Puede ser que en algunaocasión el perro no rompa el “quieto” , pero al vernos regresar puede“pensar” que lo vamos a castigar, por lo que se pone nervioso, entra enactitud evasiva y por la misma confusión rompe el ejercicio. Castigamosuna vez mas al perro, y con esto solo aumentamos su confusión.

¿Es culpa del perro? Definitivamente NO.Nosotros le hemos enseñado que nuestro regreso duele. En casosextremos, el perro puede escapar presa del pánico y esta ya es unasituación grave, el perro no confía en su manejador.

Al corregir fuera de tiempo también estamos perdiendo consistencia,ya que la corrección no fue por haber roto el “quieto”. Se aplica lamotivación negativa, pero por otro motivo desde el punto de vista delperro y no por haber desobedecido una orden, de manera que terminamoscon un perro terriblemente confundido y con un manejadormuy molesto. Otra cosa sucedería si el perro recibe la correccióncuando esta “pensando” en moverse, no cuando ya lo hizo. En este casoel perro sabría lo que queremos de él y lo llevaría acabo, ya quegracias al acondicionamiento instrumental sabe que, si lo hace como debe ser, va ha recibir un premio muy estimulante para él.

Si tenemos en mente estos conceptossiempre que entrenamos a nuestros perros, podemos evitarnos ratos muydesagradables para ellos y para nosotros.

La motivación debe ser algo realmenteimportante para nuestro gran amigo; si el premio carece de importanciapara él, no va ha existir esa motivación positiva. Pongamos por ejemplopara este caso el hecho de caminar al lado: si el premio o larecompensa carece de importancia para él, entonces nos queda como únicaalternativa la motivación negativa, o sea, el castigo. Un perro que esobligado a caminar al lado no lo hace con alegría, camina encogido,atrás del amo, con una expresión de desagrado o en el mejor de los casos de completa indiferencia o aburrimiento.

Cuando el premio es estimulante para él, tendremos a un perro alegre que esta atento, al lado y con una expresión de alegría.

Aquí el problema esta en lograr elbalance adecuado si la motivación positiva es demasiado fuerte el perrose puede salir de control, y es en ese punto donde entra en juego lahabilidad del manejador para que, con la ayuda de la motivaciónnegativa, logre un balance donde el perro se vea alegre pero concontrol. La motivación positiva por si sola no es suficiente, así comotampoco lo es la motivación negativa aislada. Debe haber un balanceentre estas dos. En otras palabras, la compulsión no debe bajar eldrive ya que el perro va a “trabajar” apagado, ni el drive debe sersuperior a la compulsión pues corremos el riesgo de perder el control.En el caso de la motivación negativa, si el castigo es muy débil alperro no le va ha importar recibirlo, y va a seguir desobedeciendo puessu mente no se concentra.

Es como si al ir manejando nos pasáramosun semáforo en rojo; el agente de transito nos impone una multa de $1.00 pero como no nos duele, nos vamos a pasar todos los semáforos enrojo que encontremos. Pero si la multa fuera mucho más significativa,digamos de $5,000.00 entonces vamos a tener mucha precaución para nopasarnos un alto.

El factor tiempo es muy importante en elentrenamiento. La mayoría de la gente piensa que entre mas tiempo durela sesión, el perro va ha trabajas mejor y esto es un error.

Debemos tomar en cuanta los siguientes factores:

Laobediencia en la forma en que la manejamos los humanos no es naturalpara los perros, ya que ningún perro le ordena al otro que se siente oque camine de lado.
Lamente del perro tiene una capacidad de concentración muy reducida que,si la comparamos con la del humano, seria equivalente a la de un niñode 2 años de edad, por lo que es muy difícil mantenerlo atento.

La sesión de entrenamiento no debe durarmas de 10 a 15 minutos incluyendo los premios (juegos). Una sesión de30 minutos es eterna para el perro, los primeros minutos va a trabajarbien pero después va a tener que ser forzado a hacerlo, con elconsiguiente disgusto por el trabajo ya que u mente se cansa y puedebloquearse, o sea, que ya no entenderá lo que queremos de él.

Si tenemos un perro muy motivado porejemplo por la pelota, posiblemente podemos extender la sesión un pocomas, pero debemos recordar que el drive sobre el que descansa el hechode ir por la pelota, esta sujeto al cansancio por acciones especificasy el perro puede perder interés. Lo más conveniente es terminar lasesión en un punto donde podamos dejar al perro “picado” y esperandocon ansia la siguiente sesión, y no donde generemos un perro aburridopor estar obligado a hacer cosas que no le agradan.

En los perros entrenados adecuadamente,en general podemos dividir los ejercicios obediencia en dos grandesgrupos: Los que le permitimos llevar a cabo, y los que esta obligado ahacer.

En el primer grupo se incluyen dosejercicios muy importantes, por que es precisamente aquí donde se puedever la relación que existe entre el perro y su manejador; caminar a sulado y venir al llamado, mientras que en el segundo grupo se incluyen,por ejemplo, los “quietos” y el hechado.

Al dejar al perro quieto lo estamosobligando a quedarse lejos de nosotros, algo que no le agrada pero quetiene que hacer. En un concurso vemos al perro que no pierde de vista asu manejador cuando se aleja, inclinado hacia adelante, ignorando loque pasa a su alrededor esperando la orden para acudir al llamado y alescucharla, sale como impulsado por un resorte pues le permitimos ircon nosotros y llega con una expresión que lo dice; todo esta feliz

Lo mismo podemos apreciar en elejercicio de caminar al lado cuando existe una buena relación con elmanejador. Es fácil hacer que un perro acuda al llamado con presión através de la compulsión, sacrificando alegría y velocidad; pero no esfácil mantener esa alegría y velocidad con la precisión requerida. Lomismo podemos decir del caminar al lado.

El echado es un ejercicio muy importantepor lo que significa para el perro; un perro que se hecha es un animalque se somete, que acepta el dominio de la persona que le ordena.

Lo mismo podemos observar en el lenguajecorporal que tienen los perros; cuando el subordinado se acerca allíder, lo hace en una posición agachado y trata de verse más pequeño enun ritual de respeto. Si se aproxima en posición erecta, equivaldría aun desafió para el líder con la siguiente pelea. Cuando el líder quierejugar con sus subordinados o con los cachorros, adopta posicionessimilares puede acostarse en el piso descubriendo el estomago para quelos demás se acerquen con confianza en ese momento, es decir, sedespoja de su jerarquía y se pone al nivel de los demás.

Difícilmente podemos encontrar signos derebeldía en un perro al realizar el ejercicio de sentado o algunosimilar, pero no así en el “echado”, en donde los perros puedenrevelarse y resistir el dominio que el manejador quiere imponerle. Alenseñar este ejercicio, es recomendable hacerlo solamente porcompulsión y nunca acompañado de un premio; o sea, yo mando, tuobedeces y punto.

En el trabajo de mordida donde un perroes verdaderamente duro, es aconsejable hacerlo soltar usando esta ordenque repito, debe ser de total sometimiento

El impulso de manada es un componentecon el que todos los propietarios de perros deberían estarfamiliarizados, tengan o no la intención de entrenarlo. El perro es unanimal de manada y no un animal solitario, caza en conjunto, defiendesu territorio en conjunto, etc., Por lo que este es un impulso muymarcado. Cando llevamos el perro a casa nos adopta como una nuevamanada, y pudiéramos decir que en su mente, somos otros perros y nosnecesita. La casa donde vive, es para el su territorio.

En las manadas hay jerarquías que sonmuy respetadas, la disciplina es muy estricta y nuestro perro estaacostumbrado a ella desde muy cachorro, pues su madre se lo inculco. Demanera que cuando llega a casa como un cachorro, se integra y se someteante los demás con facilidad, pero conforme va creciendo, estadocilidad se va perdiendo, se hace mas independiente y cada vez sealeja mas de nosotros en los paseos. Con la edad el impulso de dominiova madurando, o sea que el perro comienza a considerar cada vez masseriamente convertirse en el nuevo líder de su manada (nuestra familia)en la que hasta ahora ha sido subordinado.

Este es un impulso natural que lo podemos ver en las películas, el animal joven crece, se vuelve adulto y desafía alhasta entonces líder de la manada. Si gana tendremos a un nuevo líderjoven, lo que sucede con todos los animales de manada, no solamente enlos perros, y es un proceso vital para la conservación de la especie.

Lo mismo sucede con nuestros perrosdomésticos: al llegar a la edad adulta puede tratar de desafiarnos. Lafuerza de este desafió depende del carácter del perro y del sentimientoque tenga dentro de la manada a través de una disciplina impuesta porel entrenamiento.

Cuando el perro muerde a su dueño,invariablemente ya es un perro adulto y la excusa del humano siempre esla misma: “el perro me desconoció”, pero no es así. El perrosimplemente nunca supo que su dueño era el líder, e intento someterloen la misma forma que lo hubiera hecho con otro perro. Nada fuera de lonormal, solo ignorancia por parte del dueño y un desenlace nadaagradable.

Ahora imaginemos a una camada con sumadre, quien obviamente es el líder, la madre esta comiendo y uno delos cachorros se acerca, ella gruñe como advertencia, el cachorroignora el gruñido y al poco rato lo vemos jugando con ella como si nohubiera pasado nada.

¿Qué paso aquí? El cachorro fue disciplinado al estilo canino y no al estilo humano.

En este ejemplo hay un timingperfecto: la corrección se aplico cuando el cachorro se acerco al platode la comida de la madre, y no cuando ya se la comió. La motivación negativa es lo suficientemente para que aprenda a no hacerlo de nuevo y la consistenciatambién es perfecta, pues cada vez que el cachorro se acerque al platode su madre sucederá lo mismo, y no a veces si y a veces no. Por sifuera poco, también se produce un reflejo condicionado al acompañar elgruñido de la madre con la mordida, con lo cual el cachorro aprende arespetar este sonido.

Al estilo humano “bobby” se orino en la alfombra, pero no sabemos en que momento, buscamos a “bobby” y lo llevamos con rudeza allugar de los hechos, le restregamos el hocico en la orina y le pegamoscon el periódico. Poco después Bobby vuelve hacer los mismo y, además,cada vez que nos acercamos a él huye.

¿Qué paso aquí? No hay timing el perro no sabe que el castigo fue por orinarse en la alfombra y por lo tanto va a seguir haciéndolo. Se pierde la consistencia además de que el periódico no fue suficiente como motivación negativa ya que no duele, y el perro nos tendrá miedo por que nos ve acercándonos a él y lo que sigue no va a ser de su agrado.
Es muy claro que ningún perro debe sercastigado sino sabe qué es lo que esperamos de él. Debemos enseñarlecon mucha paciencia y, si después de horas y horas de repeticiones seequivoca, entonces será el momento de aplicar la corrección, no antes.
“ARTE Y CIENCIA NO SON SUFICIENTES, LA PACIENCIA ES EL ELEMENTO BASICO”.
Autor:
L.A.E Daniel Arjona
Revista Perros Pura Sangre
Marzo del 1999.
http://www.schutzhundvillage.com/arminhome.html